Israel amplía la ofensiva militar en el sur de la Franja de Gaza

03.04.2025

El ministro de Defensa dice que el objetivo es "aumentar la presión a Hamas para que libere secuestrados" mientras las familias de éstos le critican y piden un acuerdo de tregua para su vuelta

Palestinas desplazadas llegan al campo de refugiados de Jan Yunis, en Gaza.
Palestinas desplazadas llegan al campo de refugiados de Jan Yunis, en Gaza.

Quince días después de reanudar los bombardeos en la Franja de Gaza tras el fracaso negociador para ampliar la tregua con Hamas iniciada el pasado 19 de enero, Israel amplía la ofensiva con una incursión terrestre en la zona de Rafah, situada en el sur del enclave palestino.

Como ha sucedido numerosas veces en el marco de la masiva ofensiva israelí contra Hamas en respuesta al ataque del 7 de octubre del 2023, el avance de soldados ha sido precedido primero por un llamado a la evacuación de los habitantes de la zona y posteriormente por ataques aéreos y de artillería. Según fuentes sanitarias gazatíes citadas por la cadena qatarí Al Yazira, al menos 17 palestinos murieron en los ataques en la Franja de Gaza.

El Ministerio de Sanidad bajo control de Hamas ha comunicado que un ataque israelí contra una clínica de UNRWA (la agencia de la ONU para refugiados palestinos) en Jabalia, en el norte de Gaza, causó 19 muertos, entre ellos nueve menores. El ejército replica que "tras tomar numerosos pasos para mitigar el riesgo de daño a civiles, atacó a terroristas que se escondían en un centro de mando y control que se utilizaba para coordinar actividades terroristas, planificar ataques contra civiles israelíes y tropas y servía como punto de encuentro central para la organización". Mientras Hamas denuncia "una nueva matanza de civiles", Israel acusa a este grupo del "uso sistemático de infraestructuras civiles convirtiendo a su población en escudos humanos".

Por otro lado, el ejército ha anunciado que mató "a un terrorista armado que se acercó a la verja de seguridad en el sur de Gaza y que suponía una amenaza a las tropas".

Dos días antes del anuncio de la ampliación de la ofensiva a cargo del ministro de Defensa, Israel Katz, el ejército pidió a los habitantes de gran parte de Rafah irse a la zona humanitaria de Al Mawasi en la mayor orden de evacuación desde la reanudación de la ofensiva. "Condenamos las nuevas amenazas de Israel contra los civiles: evacuar todo el distrito de Rafah y desplazar a los residentes restantes como preludio a una escalada contra nuestro pueblo", reaccionó el ministerio de Interior bajo control del grupo islamista.

Según anunció Katz a primera hora de la mañana, la operación "se expande, al tiempo que hay una amplía evacuación de la población gazatí de las zonas de combate, para aplastar y limpiar el área de terroristas e infraestructuras terroristas y apoderarse de amplias áreas que serán incorporadas a las zonas de seguridad del Estado de Israel para defender a nuestras tropas y comunidades". Más allá del instrumento de presión en la negociación, se trataría de ampliar el perímetro fronterizo gazatí tomado por el ejército hace meses. Asimismo, hizo un llamamiento a los habitantes de la Franja de Gaza a "actuar para echar a Hamas y devolver a todos los secuestrados. Esta es la única manera de acabar la guerra".

Dos horas después de su comunicado, Katz añadió en la red X que el objetivo es "aumentar la presión para la liberación de todos los rehenes ante la negativa de Hamas. La ampliación de la operación esta mañana aumentará la presión sobre los asesinos de Hamas y también sobre la población de Gaza y avanzará en el logro de un objetivo sagrado e importante para todos nosotros". Este último mensaje parece una aclaración o respuesta a las duras críticas recibidas minutos antes por el Fórum de las familias de los rehenes israelíes creado en octubre del 2023 para pedir la liberación de los 251 secuestrados en el ataque de Hamas. 544 días después, quedan 59 en cautiverio.

"¿Se ha decidido sacrificar a los secuestrados para apoderarse de territorios? En lugar de sacar a los secuestrados a través de un acuerdo y poner fin a la guerra, el Gobierno israelí introduce más combatientes en Gaza para luchar en los mismos lugares donde han luchado una y otra vez", había denunciado el Fórum que exige a su primer ministro Benjamin Netanyahu un acuerdo para reanudar la tregua que permita la vuelta de los suyos. No es la primera vez que un comunicado de Katz, que suele contrastar con los que suele difundir el ejército, provoca el malestar y temor entre numerosas familias de los secuestrados.

La mayoría de los israelíes priorizan su demanda a la otra, que también tiene consenso, de acabar con Hamas y su control en la Franja de Gaza. Según un sondeo difundido este fin de semana en el Canal 12, el 69% de los encuestados apoya alcanzar un acuerdo que devuelva a los secuestrados a cambio de poner fin a la guerra en Gaza. El 54% de los electores de los partidos de la coalición más derechista en la historia de Israel y formada a finales del 2022, también apoyan esta posición que supone una línea roja para varios ministros.

Cruce de propuestas en la negociación

La negociación indirecta entre Israel y Hamas ha sufrido un duro revés, pero sigue paralelamente a la operación militar en la devastada Franja de Gaza y a las protestas internas en este enclave palestino cada vez menores debido a la represión del grupo islamista que pese a estar debilitado sigue siendo la principal fuerza armada.

Mientras Hamas acepta la entrega de cinco rehenes vivos y muertos (incluyendo el israelí-estadounidense Edan Alexander) a cambio de 50 días de alto el fuego, la liberación de presos palestinos, la reanudación de la ayuda humanitaria y la negociación para el fin de la guerra, la contrapropuesta de Netanyahu pide la liberación de 11 rehenes vivos al principio y posteriormente 16 cadáveres a cambio de una tregua de 40 días, el cese del bloqueo del envío de bienes y mercancías y la excarcelación de presos palestinos.

Netanyahu, por su parte, está centrado en los últimos días en la polémica saga del nombramiento del nuevo jefe de la agencia de seguridad Shabak, pese a que la destitución del actual responsable, Ronen Bar, fue congelada por el Tribunal Supremo (TS) y sobre todo en el escándalo que salpica a su entorno. Su principal asesor, Yonatan Urich, y su portavoz en asuntos militares, Eli Feldstein, se encuentran bajo arresto ante la sospecha de graves delitos relacionados con su relación económica con Qatar, incluso durante la guerra. Netanyahu denuncia que se trata de "otro caso fabricado para derribar al Gobierno de derechas" y niega cualquier conexión en la sombra con el país que ha apoyado durante muchos años a Hamas y cuyo liderazgo alberga en Doha. Todo ello mientras continúa su juicio por tres casos de supuesta corrupción.

Info: El Mundo